20 mar. 2010

20.03.2004

Seis años se cumplen hoy de la lectura de esta carta a mi marido en el altar:

Cinco líneas para decirte que te debo la razón de mi existencia. Y no es que me hayas creado desde la ausencia serena de esta moribunda melancolía que me aprisiona, ni hayas dado vida a mi piel desde la nada como si una fuerza desconocida hubiera obsesionado mi tiempo y mi inquietud, esa inocente desesperanza. No es eso. Es solo que te debo el destino último porque me has proporcionado el camino y los pasos. Porque quizá en el seno de la duda, has crecido en mi, sin yo poder evitarlo, sin más.


Puede que por eso te me alejes de repente y que entonces se me pierda tu rumbo como a un barco se le hunde el Norte una vez anclado a la tormenta. O que incluso te me escapes porque al fin te hayas dado cuenta de tu propia esclavitud, de mi adecuado lugar y de mi alma, controlándote el aliento.

Porque desde el principio, me has dado el vivir como el silencio resucita en el susurro cuando tiembla. Me has proporcionado el camino y los pasos y tú ahora, te muestras como un libro entre mis manos.

Dame tan solo cinco líneas para tomarte entre mis letras, cautivar el tiempo, acaso ya para que no emprenda la huida, puede que quizá para olvidarlo. Tan solo cinco líneas por el mismo pensamiento que dio luz a la mirada que fue el motor de todos nuestros sueños. Y también por tu pedida, y por el sí que me atreví a pronunciar. Cinco líneas más para decirte que, con todo, te quiero tanto, vida mía.

Os dejo una instantánea del día de mi boda, en casa, antes de salir hacia la ceremonia:


(Vestido diseñado por mi y confeccionado por mi madre; Zapatos Menbur; cancán hecho por mi)

Este sexto aniversario lo estamos celebrando pasando unos días en la Costa Brava ;))

This is the letter I read to my husband my wedding day, march 24, 2004. At this moment, we are in the costa brava, on the beach, celebrating our aniversary during a few days.