21 mar. 2011

Siete años

Ayer fue mi séptimo aniversario de boda. Como mi "estado" no es el apropiado para lo que solemos hacer, decidimos irnos a pasar un día tranquilo a un precioso pueblo castellano de Madrid: Chinchón.
Hacía como veinte años que no iba, pero no había olvidado la impresionante plaza castellana del siglo XV que tienen y lo bien que se come en cualquiera de sus restaurantes.






(Chaleco: Primark; Rebeca: Stradivarius; Camisa: Zara; Jeans: Zara Premamá; Sandalias abotinadas: Pull&Bear; Bolso: Longchamp; Collar: Sfera; Gafas: Carolina Herrera)


Reservamos en las Cuevas del Vino (fundada en 1796, aunque abrió sus puertas como restaurante en 1964); personajes del cine y la literatura (como Orson Welles o Alberti) han pasado por estas Cuevas y en ellas, además, se han rodado varias películas y spots de televisión.

Dispone de siete comedores (Molino, Atroje, Bodega, Horno, Lagar, Comedor, y Bodegón) donde se puede dar buena cuenta de la comida más castellana: desde los famosos Duelos y Quebrantos de los que nos habla Cervantes en El Quijote, pasando por las mejores carnes a la parrilla (cordero lechal, cochinillo, churrascos) y finalizando con una selecta carta de postres caseros. Ni que decir tiene que comimos opíparamente.



Tras la comida, otro paseíto por el pueblo, un café en la plaza y a casita, que la barriga ya pesa lo suyo y me encontraba muy cansada ;)