10 dic. 2012

El post más difícil

Minerva no era mi mejor amiga; no era mi hermana; no era mi hija... ni siquiera era una persona. Pero la quería como quiero a mis hijos, a mi marido, a mis padres o a mis hermanos.

Minerva nos dejó el jueves, de repente, sin avisar. Ya no volveré a verla corretear por la casa, ni a mis hijos jugar con ella. Ya no la escucharé ronronear, ni maullar para pedirme atención. Ya no veré sus preciosos ojos azules ni podré acariciar su suave pelo blanco.

Pero seguirá viva en mi recuerdo; muchos, tras 15 años con nosotros. Me quedo con todo lo bueno que nos dio y con la esperanza de que se haya ido sabiendo lo mucho que la queríamos.

11-1

D.E.P.
18 de julio de 1997
6 de diciembre de 2012

My pussycat died Thursday after 15 years with me. I miss her so much.