22 mar. 2012

Me cambio de vida

Hace unos días comenté en twitter que me acababa de llegar una noticia que me había cambiado la vida.

Unos me preguntásteis si tenía que ver con mi vida profesional; otros si estaba esperando otro bebé :))

Ni lo uno ni lo otro. Lo cierto es que no es algo que pensara contar aquí, pero visto el interés generado...

A principios de año os contaba que uno de nuestros "propósitos" para este año era cambiarnos  de casa. Lo que no nos imaginábamos es que sería tan rápido. Vendimos nuestra casa hace apenas dos meses y nos pusimos a buscar nuestro nuevo hogar. Como cuando buscamos el vestido de novia, nada más entrar en  esta casa supe que tenía que ser mía. La sorpresa vino cuando, unas semanas después, nos confirmaron que ya era nuestra ;))

A la alegría inicial se sumó la tristeza de tener que dejar el que había sido mi hogar durante más de 7 años. Aún recuerdo cuando abrí la puerta de mi casa por vez  primera y sentí el olor a madera nueva. Creo que es algo que no podré olvidar jamás.

Han sido unas semanas de mucho trajín, mucho papeleo de la venta de la casa y mucho papeleo de la compra de la otra. Y en medio de todo este "estrés burocrático" y de dos mudanzas, estaban los recuerdos. Vaciar mi HOGAR. Un HOGAR donde he tenido muchas de las vivencias más importantes de mi vida, entre ellas, ver nacer y crecer a mi hijo mayor. Muchas lágrimas cayeron por mis mejillas mientras empaquetaba mis recuerdos. Y muchas más cuando la vi vacía e, inmediatamente mi mente me transportó a ese feliz día en que entré por vez primera. Más aún cuando giré la llave de la puerta por última vez, consciente de que cerraba una etapa muy importante de mi vida.

Ahora toca abrir una nueva etapa: una etapa en la que mis hijos son la prioridad. Hemos renunciado a vivir en el centro de Madrid y trasladarnos a las afueras conscientes de que nuestros hijos tienen otras necesidades. Ya no estaré a un paso de mi querida Plaza Mayor o de mi adorada Gran Vía, pero mis hijos podrán disfrutar de una mayor calidad de vida. Hemos cambiado la Plaza por una pista de pádel y Sol por una piscina. El tiempo nos dirá si ha merecido la pena.

De momento, ya tenemos nueva casa. Otra vez el olor a madera nueva al girar la llave. La misma sensación de vértigo. La misma ilusión por decorarla. La misma ilusión por sentirla nuestra. Ahora solo nos queda poder llamarla HOGAR dentro de poco.

Bueno, y después de todo este rollo, como premio para todo el que ha sido capaz de leer esta parrafada os dejo con algunas imágenes de la casa. Son  las del piso piloto, en el nuestro aún no hemos terminado con la mudanza  ;)

















This is my new home. It was sad to leave my old home but now we begin a new better life for our children.