22 jul. 2013

Otro consejo sobre cuidado veraniego para la piel




Desde que tengo uso de razón, en casa de mis padres y en casa de mi abuela paterna siempre había una lata de crema de Nivea.

Mi abuela tenía una piel perfecta (dicen que he salido a ella... no sé yo...) que cuidaba mucho. Siempre recordaré el olor a talco que usaba para la piel del cuerpo, el olor a los polvos de arroz para la cara y el olor a Nivea.



En mi primer embarazo, mi ginecólogo me aconsejó dejarme de cremas caras y echarme Nivea en abundancia. Y fue el mejor consejo que me dieron, de hecho me fue tan bien que así lo hice también en el segundo. Por la noche me embadurnaba (de pecho a caderas) de aceite de almendras dulces pero, durante el día (como el aceite podía manchar la ropa y tenía que ir a trabajar) me aplicaba nivea en grandes cantidades. No sé cuantas latas llegué a gastar pero bastantes. Y gracias a eso (y no sé si quizá también a mi genética) no me salió ni una sola estría en ninguno de los dos embarazos.




Me gusta también usarla para mis hijos, tras la ducha, pues es mucho más hidratante que la mustela que usaba con mi rey. Les deja la piel mucho más suave.

Otro uso que le doy, es a modo de mascarilla nocturna en verano. Por mi tipo de piel (mixta) no es una crema que pueda usar en la cara a diario porque me engrasa, pero sí la uso cada vez que me ducho tras la pisci o la playa y por la noche, en verano, si noto la piel especialmente tirante, me la aplico (una vez a la semana, como mucho) a modo de mascarilla dejándola actuar toda la noche.



En mi caso, es una crema que considero imprescindible en mi baño, en mi mesilla (me la echo en las manos cada noche) y en mi bolso. Una crema que me ha acompañado desde mi niñez y que lo seguirá haciendo hasta el fin de mis días.

Que paséis un estupendísimo comienzo de semana.

P.D.: gracias a todos por vuestro interés en mi mami. Ya está mucho mejor. Mil gracias.




Another beauty tip in summer with one of my favorite creams.


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